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Arquitectura
La fotografía y la arquitectura van muy ligados, y cada vez más. Para empezar ambas utilizan la misma metería prima: "la luz". Pero la cámara también construye, ya que le da presencia en los medios a la arquitectura. Es la mejor agencia de publicidad de los arquitectos.

Por un lado la fotografía influye mucho en la percepción del edificio, y puede hacer que un determinado edificio sea una éxito o un fracaso, según la calidad de las fotografías que lo representen y difundan. Por otro lado porque es la manera de lleva la arquitectura a todas partes, al gran número de personas que no tienen la oportunidad de acceder al edificio. Un buen ejemplo es el Pabellón Alemán de Mies Van der Rohe para la exposición de Barcelona, construido en 1929 y derribado en 1930, y que tanta influencia ha tenido en la arquitectura gracias a un número escaso de fotografías que han llegado a nuestros días.
Por ello muchas veces habría que ver quién le corresponden los premios y reconocimientos si al arquitecto, o al fotógrafo, que ha plasmado y difundido la obra. No es la primera vez que al visitar una obra nos hemos llevado una desilusión al tener retenido en nuestra memoria la imágenes que hemos contemplado anteriormente.

La fotografía arquitectónica pertenece al momento ausente (a diferencia del fortuito o decisivo, que ya vimos en la introducción). Por ello hay que ser muy minuciosos en la composición, en seleccionar el encuadre y en el trato de la luz. La fotografía arquitectónica no puede ser fruto de una casualidad.

Pero la fotografía no es la realidad. La fotografía es una presentación de la realidad, de la realidad que fue, para ser más exactos. La fotografía no recoge todas los aspectos de la arquitectura. La fotografía dispone de dos dimensiones físicas, mientras que la arquitectura dispone de tres, no podemos representar el espacio, como la sensación de pertenecer la continente del edificio, no estamos en él, y por lo tanto no podemos sentirlo. Tampoco disponemos de la secuencia, de las diferentes experiencias al pasear por el interior de un espacio. Pero podemos plasmar en la fotografía sentimientos que nos trasmita el edificio, como frialdad, espacio acogedor, sentimiento de vacío, o de saturación. Hay que enlazar conceptos arquitectónicos con las emociones de quién contempla una fotografía.

Debemos de contar un proyecto, desde el entorno, su integración, personalidad, a los detalles y texturas.
Por último no olvidemos que el objetivo capta todo lo que entre en su encuadre, pero que el observador suele ver menos, ya que se fija en determinados detalles y desecha otros. Por ello debemos de eliminar del encuadre lo que no queramos que distraiga al observador, o aplicar técnicas de enfoque selectivo, o iluminación selectiva. En determinadas ocasiones puede que el observador llegue a ver lo que no existe en la fotografía, ya sea por el recuerdo, o el aprendizaje anterior, que le hace creer haber visto algo que pare él es común en ese espacio.
La fotografía de edificios, o arquitectónica, es una de las más complejas, se trate de tomas exteriores como interiores. La arquitectura es un arte, que al igual que la fotografía se sustenta en la luz. Un edificio es algo más que tres dimensiones, es un espacio que interactúa y dialoga con el que los ocupa o contempla. Por ello es necesario tratar de captar estas sensaciones. Se nos plantean varias dificultades, desde la convergencia de líneas, en la realidad paralelas, a la falta de espacio en calles estrechas, o la amplitud de campo de visión humano frente al reducido de un objetivo fotográfico. Todo ello puede suplirse con la luz, la expresión de las texturas, los montajes fotográficos, o simplemente centrarse en detalles o puntos de vista determinados, que resulte sorprendentes al observador, frente a las vistas globales.
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En el paisaje urbano debemos de cuidar el aspecto de la dirección de la luz. Por ejemplo, la luz matutina (en general de gran calidad), al incidir de forma oblicua mantendrá en sombra cierta calles. Observar que la luz cenital en una fachada es rasante. En el paisaje urbano es más recomendada la luz cenital. |